Videoportero comunidad de propietarios: en la actualidad, los videoporteros en comunidades de vecinos se han convertido en un aliado esencial para la seguridad y el confort. Es uno de los avances más útiles y demandados, una solución moderna que combina seguridad, accesibilidad y comunicación en un solo sistema.
Este sistema, que sustituye a los antiguos telefonillos analógicos, permite ver quién llama al portal antes de abrir la puerta, gestionar accesos de forma remota e incluso registrar imágenes en caso de incidencias. En este artículo te contamos qué tipos existen, cuáles son sus ventajas y qué dice la normativa sobre su instalación en comunidades.
Qué es un videoportero en comunidad de propietarios
Un videoportero comunidad de propietarios es un dispositivo que permite la comunicación audiovisual entre el exterior del edificio (portal o acceso principal) y las viviendas de los vecinos. A diferencia del portero convencional, incorpora una cámara que transmite la imagen en tiempo real al monitor o dispositivo móvil de los residentes.
Además, algunos modelos modernos permiten abrir la puerta desde el móvil, almacenar imágenes, o incluso integrarse con sistemas domóticos del edificio, lo que mejora significativamente la seguridad y la comodidad.
Tipos de videoportero comunidad de propietarios
Existen varios tipos de videoportero para comunidades, adaptados a las necesidades y presupuestos de cada edificio.
1. Videoportero analógico
Es el modelo más tradicional. Utiliza un cableado que conecta la unidad exterior con cada vivienda. Su instalación suele ser más económica, aunque ofrece menos funcionalidades que los modelos digitales o IP. Es ideal para comunidades pequeñas o edificios que ya disponían de una instalación previa.
2. Videoportero digital
Estos sistemas transmiten la señal de vídeo en formato digital, ofreciendo mejor calidad de imagen, mayor fiabilidad y posibilidad de ampliación. Son compatibles con múltiples accesos (portales, garajes, trasteros, etc.) y permiten integrar funciones de control de accesos.
3. Videoportero IP o con conexión a internet
El videoportero IP es el más avanzado tecnológicamente. Se conecta a la red Wi-Fi de la comunidad o de cada vivienda, permitiendo ver quién llama desde un móvil o tablet, abrir la puerta a distancia y recibir notificaciones instantáneas. Su instalación es más cara, pero aporta gran comodidad y seguridad.
4. Videoportero inalámbrico
Funciona por conexión Wi-Fi o radiofrecuencia, sin necesidad de cableado. Es ideal para reformas rápidas o comunidades donde no se desean obras. Ofrece buena calidad de imagen, aunque requiere señal estable y mantenimiento de las baterías.
Ventajas de instalar un videoportero en comunidad de propietarios
Contar con un videoportero comunidad de propietarios aporta múltiples beneficios, tanto a nivel de seguridad como de confort y accesibilidad.
1. Refuerza la seguridad del edificio
Permite identificar visualmente a quien intenta acceder antes de abrir la puerta, evitando intrusos, robos o actos de vandalismo. Además, disuade comportamientos sospechosos al saberse grabado.
2. Mejora la accesibilidad
Los videoporteros modernos cumplen con la Ley de Accesibilidad y pueden incorporar funciones especiales para personas con discapacidad auditiva o visual, como señales luminosas o audio mejorado.
3. Facilita la comunicación
Los conserjes o administradores pueden comunicarse fácilmente con los vecinos, especialmente en comunidades grandes o con varias entradas.
4. Aumenta el valor del inmueble
Modernizar el sistema de portero incrementa el valor de las viviendas y mejora la imagen del edificio ante posibles compradores o inquilinos.
5. Control de accesos eficiente
El videoportero comunidad de propietarios puede integrarse con tarjetas NFC, códigos QR o cerraduras inteligentes, permitiendo un acceso controlado y seguro.
Instalación del videoportero en comunidades de propietarios
La instalación de un videoportero comunidad de propietarios debe realizarse por profesionales homologados, ya que requiere conocimientos eléctricos y de red.
Pasos básicos del proceso
- Evaluación del sistema existente: comprobar si la instalación actual permite una actualización sin obras.
- Selección del tipo de videoportero: analógico, digital o IP, según las necesidades y presupuesto.
- Aprobación en junta de propietarios: según la Ley de Propiedad Horizontal, se necesita mayoría simple para aprobar la instalación.
- Instalación técnica: colocación del panel exterior, cableado o conexión inalámbrica y configuración de los monitores interiores.
- Pruebas y mantenimiento: verificar el correcto funcionamiento y planificar revisiones periódicas.
Normativa sobre videoportero comunidad de propietarios
La instalación de un videoportero comunidad de propietarios está regulada por la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) y la Ley de Protección de Datos (LOPDGDD), especialmente si el sistema graba imágenes o audio.
Requisitos legales
- La instalación debe aprobarse por mayoría simple en junta de propietarios.
- Si se sustituyen los antiguos telefonillos, basta con la aprobación de los propietarios que representen la mayoría de las cuotas.
- No se puede instalar un sistema que grabe imágenes sin el consentimiento de la comunidad o sin cumplir la normativa de protección de datos.
Protección de datos
En los casos en que el videoportero comunidad de propietarios almacene imágenes o audio, debe cumplir el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD):
- Se debe colocar un cartel informativo que advierta de la existencia de cámaras.
- Las grabaciones deben almacenarse de forma segura y no conservarse más de 30 días.
- Solo el responsable designado (presidente o administrador) puede acceder a las grabaciones.
El incumplimiento de estas obligaciones puede conllevar sanciones de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).
Coste de instalar un videoportero en comunidad de propietarios
El coste varía en función del tamaño del edificio, el tipo de instalación y la tecnología elegida.
- Videoportero analógico: entre 600 € y 1.000 € por comunidad.
- Videoportero digital: entre 1.200 € y 2.000 €.
- Videoportero IP: entre 2.000 € y 3.500 €, dependiendo del número de viviendas.
A ello hay que sumar el mantenimiento anual, que puede rondar los 100–200 € por revisión.
En algunos municipios existen subvenciones para mejorar la accesibilidad de los edificios, lo que puede incluir la instalación de videoporteros modernos.
Mantenimiento y durabilidad del sistema
Un videoportero comunidad de propietarios puede durar más de 10 años si se realiza un mantenimiento adecuado. Se recomienda:
- Limpiar las cámaras y pantallas periódicamente.
- Revisar el cableado o la conexión Wi-Fi.
- Actualizar el software en modelos IP.
- Sustituir piezas desgastadas (micrófonos, altavoces, placas).
Contar con una empresa de mantenimiento especializada evita averías y prolonga la vida útil del sistema.
Preguntas frecuentes sobre el videoportero en comunidades de propietarios
¿Qué mayoría se necesita para aprobar su instalación?
Solo se requiere mayoría simple en junta de propietarios.
¿Se puede conectar al móvil?
Sí, los modelos IP o Wi-Fi permiten ver y abrir la puerta desde el teléfono.
¿Es obligatorio instalarlo si lo solicita un vecino con discapacidad?
Sí, según la Ley de Propiedad Horizontal, debe aprobarse si mejora la accesibilidad del edificio.
¿Qué pasa si un vecino no quiere pagar la instalación?
Estará obligado a contribuir si la comunidad aprueba el proyecto por mayoría simple.
Conclusión
El videoportero comunidad de propietarios no solo mejora la seguridad, sino que también moderniza el edificio y facilita la comunicación y accesibilidad de todos los vecinos. Su instalación es una inversión inteligente que aumenta el valor del inmueble, mejora la convivencia y cumple con los estándares actuales de seguridad y tecnología.
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